Los partidarios del Tratado de Libre Comercio (TLC) de EE. UU. con Centroamérica y República Dominicana dicen que el pacto frenará la emigración al crear empleo, pero economistas consultados por EFE opinan lo contrario.
En el fragor de la batalla para convencer al Congreso de EE. UU. de que ratifique el TLC con esos países, los partidarios han echado mano a un argumento que seduce a los conservadores: que el pacto reducirá la inmigración de esos países.
Así, en una intervención en el conservador Instituto Heritage, el "número dos" del Departamento de Estado, Robert Zoellick, afirmó que el TLC "aliviará la pobreza demoledora que motiva la migración".
El presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, también ha dicho que el CAFTA-DR, por sus siglas en inglés, prevendrá la emigración, un argumento con el que concuerdan representantes del sector privado como Carlos Zúñiga, presidente de la Cámara del Agro, la mayor asociación agrícola de Guatemala.