La empresa petrolera BP informó ayer que son 15 las personas que murieron al producirse una potente explosión en una refinería suya en Texas City, estado de Texas, al incluir en dicha cifra a un trabajador que se daba en paradero desconocido.
El oficial ejecutivo jefe de BP, John Browne dijo que la explosión no afectará la oferta de gasolina en Estados Unidos.
"Las existencias de gasolina en EE.UU. son extremadamente adecuadas. En otras palabras, son más abundantes de lo que normalmente sería, así que este incidente, en nuestra opinión no afectará a la oferta de gasolina a los consumidores en EE.UU.", dijo Browne en conferencia de prensa.
Las víctimas, que efectuaban labores de mantenimiento en la refinería, trabajaban para JE Merit, una subsidiaria de Jacobs Engineering Group Inc. , una firma con sede en los alrededores de Los Angeles, California.
Un portavoz de Jacobs Engineering no respondió inmediatamente a una llamada de Reuters.