Actividad responsable
- Zhang señaló que el empresario que no entienda que debe respetar el ambiente al llevar el desarrollo a las comunidades colindantes con los bosques, desde que se realiza la extracción del material forestal, está destinado al fracaso.
El mercado maderero de exportación sigue ampliándose en Panamá. Países como Estados Unidos, China, Alemania y Bélgica son los principales consumidores del material forestal que se extrae en la provincia de Darién.
La International Woodwork Corporación (IWC), de capital 100% chino y mano de obra panameña, exporta anualmente entre 60 y 70 contenedores con madera procesada y terminada para la instalación de pisos.
En unas 44 mil hectáreas de bosque entre la comarca Emberá y Wargandí se extrae el tipo de madera bálsamo, almendro y guayacán. Esto dentro de los planes de uso de suelo aprobado y fiscalizado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), según confirmó Joaquín Zhang, directivo de IWC.
Zhang afirmó que la actividad maderera es costosa y cada vez más fiscalizada por los Gobierno y por organizaciones internacionales como la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).