Luego de siete meses del ataque terrorista a EU, el efecto "Torres Gemelas" todavía deprime la demanda de productos ecuatorianos a esa zona del mundo. En febrero de este año, Ecuador vendió al mercado estadounidense 117 millones de dólares. Antes que se sintieran sus ondas expansivas, la comercialización, en promedio, superaba los 140 millones de dólares. Durante el primer bimestre del 2002, las exportaciones cayeron 9,3 %, en relación a similar período del 2001.
Una combinación de recesión y disminución de inversiones explica este resultado. Además, los estadounidenses comenzaron a priorizar sus gastos y dejaron de adquirir productos considerados suntuarios. Esa decisión afectó a productos ecuatorianos como las flores y el camarón.
Neftalí Bonifaz, floricultor, asegura que la quiebra de U.S. Floral, la gran suministradora del producto en Estados Unidos, en el 2001, ocasionó que los importadores dejaran de pagar a ecuatorianos y colombianos alrededor de 20 millones de dólares. De igual manera, los importadores estadounidenses adeudan 25 por ciento de las facturas correspondientes a las exportaciones de San Valentín. "Hubo demanda, pero no tan fuerte como en otros años".
Si bien el empresario agrícola no culpa únicamente al 11 de septiembre está consiente de la nueva realidad: los estadounidenses dejaron de comprar productos superfluos. No solo eso, también cayeron los precios. "Ecuador vende de 15 a 20 % más, pero recibe la misma cantidad de dinero".
Con estos bajos costos, Panamá ha brindado un mayor acceso a la mesa de negociaciones, beneficiando a los países más pobres, lo que implica que se pueden llegar a acuerdos mucho más equitativos.
El simple hecho de que la sede del ALCA esté en Panamá ha generado inversiones por el orden de los 3 millones de dólares; además se está recibiendo la visita de 400 negociadores mensualmente. En las últimas semanas, Panamá ha presentado su propuesta para la sede permanente del ALCA ante Belice, Jamaica y Venezuela, países que tuvieron un alto grado de aceptación.