El ministro de Hacienda mexicano, José Antonio Meade, dijo que es probable que las exportaciones superen el alto nivel récord del año pasado conforme se fortalece la demanda de los Estados Unidos y se suma a los flujos ingresantes de dólares que han hecho del peso la moneda de mejor desempeño del mundo e impulsado los retornos de los bonos.
“México seguirá teniendo un buen desempeño”, dijo Meade, que tiene 43 años, en una entrevista en la sede de Bloomberg en Nueva York.
“Al sector automotor le va bien, así como también a la minería. Hay buenas noticias en todos los sectores”.
El peso ha aumentado 9.9% en el 2012, lo que contribuye a impulsar los retornos en dólares de los valores gubernamentales locales.
La deuda mexicana se ha incrementado 12.5% en términos de dólares este año, en comparación con un aumento promedio de 5.2% de los bonos de mercados emergentes en moneda local, según Bank of America Corp.
Las exportaciones mexicanas, que constituyen alrededor del 30% del producto interno bruto del país, crecieron 17% el año pasado, a 350 mil millones de dólares, encabezadas por ventas récord de autos.
La segunda mayor economía de América Latina, que envía el 80% de sus exportaciones a los Estados Unidos, podría crecer más que el pronóstico gubernamental de 3.5% porque puede haber “sorpresas positivas”, dijo Meade.
Miguel Messmacher, el economista jefe del ministerio, dijo que “es prematuro” que México eleve la estimación.
México aprovecha la demanda extranjera de sus activos de renta fija conforme Brasil toma medidas para desalentar la inversión internacional porque esta alimenta el aumento de la moneda.
El Gobierno mexicano vendió 2 mil millones de dólares de bonos con denominación en dólares en los mercados internacionales el 5 de marzo, lo que lleva su oferta a 4 mil millones de dólares en el 2012, según datos que recopiló Bloomberg. “Hace años que tenemos una paridad cambiaria flexible”, dijo ayer Meade.
“Nos ha sido útil porque tenemos un mercado muy flexible y es muy fácil entrar y salir. Estamos decididos a mantener la flexibilidad de nuestra paridad cambiaria porque nos ha resultado un mecanismo muy útil”.