LA PRESENTACIÓN de las reformas fiscales ha causado agitación en diversos sectores económicos. Esta vez la Asociación Panameña de Exportadores muestra su preocupación por las consecuencias negativas del Proyecto de Reforma Fiscal y Tributaria.
Según la asociación, la aplicación del impuesto sobre la renta mínimo del 2% sobre la facturación es inconsistente con la operación de las empresas, ya que este método no guarda relación con las ganancias o pérdidas de la actividad comercial de que se trate.
No es un incentivo para vender más y está gravando los incrementos de precio de los insumos que se incluyen en el valor de las ventas.
Los productores aseguran que de una manera u otra este impuesto será trasladado, disminuyendo el poder adquisitivo de los consumidores y aumentando el desempleo en el país.
Por cien años nos hemos dedicado a la ganadería y a la agricultura, sin estudiar el verdadero potencial de nuestras tierras.
Con la eliminación de la Ley se aniquila totalmente la inversión realizada hasta el momento en las plantaciones.
Los incentivos son deducciones fiscales y lo que se invierte en reforestación se puede deducir como un gasto de la empresa.