A pesar de que las exportaciones panameñas durante el 2017 crecieron 3.8%, con más de 660 millones de dólares, aún existen algunos problemas de tramitología y burocracia que impiden el desarrollo positivo de la actividad.
Según registros de la Contraloría General, el año pasado la exportación de banano creció 13.3%, con más de 100 millones de dólares, así como también el café con 113.7% con 7 millones 604 mil dólares.
Por su parte, la exportación de carne de ganado bovino registró un 20.5% de crecimiento, aunque no logra todavía sobrepasar la baja registrada en el 2016, que fue de 24.4%.
De acuerdo con el Ministerio de Comercio e Industrias, los rubros con un mayor desempeño son el banano, melón, sandía, papayas, aceite de palma, crustáceos y piña, productos que son bien cotizados en el mercado internacional, principalmente en Holanda, Reino Unido y España.
Sin embargo, a pesar de que desde el 2014 las exportaciones registran números negativos, el año pasado logró cerrar en positivo.
Analeydis Chen de Ríos, presidenta del Grupo de Agroexportadores no Tradicionales (Gantrap), indicó que a pesar de esas cifras positivas, durante el 2017, en comparación con años anteriores, la actividad agroexportadora cayó.
Indicó que entre los años 2008 y 2010 se registraba el cultivo de más de 5,000 hectáreas entre melón y sandía, sin embargo, ahora solo existen 800 hectáreas.
La presidenta de Gantrap explicó que aunque las lluvias han sido un obstáculo para culminar el periodo de siembra, también existen otros problemas, como la falta de pago de incentivos por parte del Gobierno Nacional.
Aseguró que esperan que se cumpla la promesa y se ponga en ejecución el pago de incentivos por productividad a través del Certificado de Fomento a la Productividad.
Explicó que existen productores a los cuales no se les ha reconocido su productividad desde la temporada 2015, lo que suma un aproximado de 2 millones de dólares.
Indicó que los certificados de productividad de la temporada 2017 no se han podido evaluar ni aprobar por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
"Si todos estos incentivos se reconocieran a tiempo, la actividad tendría más oxígeno y tendría más facilidades de poder trabajar y podrían aumentar su hectareaje", señaló.
Por su parte, el presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (Apex), Rosmer Jurado, señaló que los exportadores enfrentan una serie de problemas que tienen que ver con tramitología y burocracia, que afectan la productividad.
"Tenemos costo de electricidad que no es la más competitiva, comparada con otros países, además de déficit de capacidades técnicas que permitan a las empresas tener más empuje en innovación y desarrollo", dijo.
Indicó que hay cosas en las que hay que trabajar como país para agilizar, ya que el mundo globalizado requiere rapidez y no se puede seguir dependiendo de firmas y sellos.
"Panamá tiene el reto de identificar los rubros que puedan tener potencial en oferta exportable, es decir, identificar los productos y buscar la manera de conseguir nuevos mercados", afirmó.
En cuanto al tema de la iniciativa de exportar productos bajo la marca "Panamá Exporta", indicó que es positiva, pero deben trascender varias administraciones para que dé los resultados esperados.
Señaló que es importante para mantener la oferta exportable, contar con un sector agropecuario fuerte, ya que se beneficia la industria manufacturera.