Economía

"Exportar o morir", un consejo ganador

Con una planilla de 250 empleados, Confecciones Comodoro conquista el mercado internacional.


ALBERTO PONS tomó muy en serio el consejo que le dio un viejo industrial durante la dura crisis económica previa a la caída del dictador Manuel Antonio Noriega.
"Exportar o morir", ese fue el consejo que le dieron para salvar la empresa que fundó su padre desde el año 1953.
Pero la situación para una fábrica de camisas "guayaberas" no parecía tan fácil.
El producto estaba en decadencia, porque el mercado local lo consideraba una prenda de vestir para personas mayores.
La única forma era crear nuevos diseños que llamaran la atención de los jóvenes, y como la situación económica en Panamá entre los años 1987 y 1989 estaba tan estrecha, la salida más factible era buscar nuevos mercados.
Así, Confecciones Comodoro empezó a exportar sus nuevos diseños a mercados desconocidos como Miami y Puerto Rico, en donde tenía que competir con las versiones puertorriqueñas y venezolanas de las guayaberas.
Casi dos décadas después, los resultados de esta decisión son evidentes. Antes de la década de 1990 las exportaciones de la empresa representaban el 10% de su produccíón y ahora suman el 65%.
Su mercado también ha crecido, y hoy se exportan las camisas Panabrisas-Corona también a Venezuela, Ecuador, Curazao, Aruba y a ciudades de Estados Unidos como Florida, Texas, Nueva York y Chicago.
Confecciones Comodoro produce en promedio entre 9 mil y 11 mil piezas mensualmente, a precios que van desde $10.50 hasta 180 dólares.
La industria de las guayaberas panameñas ha cambiado tanto, que en la actualidad son muy aceptadas por los jóvenes, mujeres y hasta niños.
Contó Pons que cuando la venta de las guayaberas empezó a declinar, su esposa Patricia Owens, quien es publicista, le sugirió cambiar el concepto de las mismas, transformando la prenda para uso femenino.
La camisa alcanzó su cúspide durante el Concurso Miss Universo, que se realizó en el año 2003 en Panamá.
En el evento, todas las bellas mujeres, incluyendo a la ganadora Amalia Vega, lucieron una guayabera para el mundo que centraba su mirada en el país.
Una de las prendas que ha tenido gran aceptación en el mercado nacional e internacional es la llamada "guayamisa". Esta nueva creación va dirigida a los que rechazan la guayabera convencional. Sus modelos y telas la han colocado en la actualidad como el producto más vendido entre los jóvenes.
Las innovaciones en la empresa incluyeron la producción de piezas en seda, hilo y variados colores, que reubicaron a la guayabera en la vitrina de los almacenes como un producto de moda.
La guayabera convencional no falta en eventos regionales de importancia, como las cumbres de presidentes, en las cuales los mandatarios las lucen.
Personalidades como el príncipe Alberto de Mónaco (durante su visita a Panamá hace tres años) y los presidentes de Honduras, Manuel Zelaya y de Venezuela, Hugo Chávez, han encargado la confección de guayaberas panameñas para su uso. Incluso los modelos de guayaberas de Panamá han sido utilizados hasta por el presidente de Cuba, Fidel Castro
En una edición de la pagína Expreso on line, de Guayaquil se afirma que esta ciudad es una de las urbes latinas que más utiliza la prenda y señala, además, que las más vendidas son las panameñas.
Las piezas creadas por Confecciones Comodoro incluyen faldas, blusas, "tops" e incluso una línea para los más pequeños de la casa, con la confección de guayaberas.
  • El “rey de las guayaberas”, Ramón Puig, de la Casa de las Guayaberas en Miami, además de hacer estas camisas a mano, mantiene cerca de 8 mil en inventario, y de éstas casi el 80% son hechas por los Pons en Panamá.

  • Las guayaberas en el exterior son una especia de símbolo del hombre latino.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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