Los fabricantes de autos japoneses se enfrentarán a las consecuencias de los atentados del 11 setiembre que afectaron a sus competidores estadounidenses, y continuarán ganando terreno en dicho país, estiman especialistas del sector en Tokio. Por primera vez en más de una década, los grandes mercados automovilísticos del mundo, Estados Unidos, Japón y Europa, experimentarán una crisis de crecimiento.
El mercado estadounidense sufrirá una "desaceleración significativa" en los seis primeros meses de 2002, señaló Koji Endo, del banco Credit Suisse First Boston. Según Kunihiko Shiohara, de Goldman Sachs, las ventas mundiales caerán durante dos años consecutivos por primera vez desde los años 60.
"Va a ser muy duro, incluso para los japoneses, que a pesar de todo saldrán mucho mejor librados que las "tres grandes" (General Motors, DaimlerChrysler, Ford), lo que pondrá en aún más dificultades" a dichas marcas, afirmó Koji Endo durante una conferencia de prensa.
Los japoneses seguirán arrebatando partes de mercado en Estados Unidos, principalmente en el sector, muy lucrativo, de las camionetas, añade Snalista de JP Morgan, que recuerda que ese avance ha sido regular en los últimos 18 años.
Su porcentaje pasó de cerca del 24% en 1999 a 25% este año, según JP vendieron 17,4 millones de coches y camionetas en Estados Unidos. Los tres grandes grupos japoneses, Toyota, N (setiembre 2001) del mercado estadounidense, según sus propias cifras.
A largo plazo, "aún subsiste un amplio margen de progresión para los fabricantes japoneses en el mercado estadounidense", estimó Endo. En el mercado japonés, menos importante para los fabricantes nipones que el mercado estadounidense (que representa entre el 50% y el 90% de sus beneficios, según Endo), las ventas permanecerán estables o en ligero alza durante el ejercicio 2001, estima Usher.
Los fabricaciones obtendrán beneficios en el archipiélago a causa de una reestructuración de sus redes de distribución y de la reducción de costes de producción, precisa este experto.
"En Europa, los problemas que contribuyeron a una pérdida de explotación de 125,000 millones de yenes en el ejercicio 2000 (que terminó en marzo 2001), se disiparán en los próximos, estima Usher. Europa no contribuirá, a su juicio, de manera significativa a la rentabilidad de los grupos japoneses en un futuro previsible.
Los fabricantes japoneses como Toyota (número 1), Nissan (2), o Mitsubishi, Mazda y Suzuki no han revisado por el momento sus objetivos a corto plazo, a pesar de los ataques terroristas del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, que han deprimido al mercado.