Bugatti Automobile, del constructor alemán Volkswagen, fabricará en Dorlisheim (Alsacia, noreste de Francia) el nuevo modelo Veyron, que costará alrededor de un millón de euros (980,000 dólares), lo que lo convertirá en uno de los coches más caros del mundo.
Para volver a las raíces de lo que fue la empresa fundada en 1907 en Alsacia por el industrial italiano Ettore Bugatti, el presidente de la firma, Karl-Heinz Neumann, puso la primera piedra de la factoría en la que se producirá la berlina Veyron EB 16-4, un modelo del que sólo se construirán unas 50 unidades al año.
Bugatti Automobile, que calcula en un millar los clientes potenciales de este modelo, tiene previsto fabricar un vehículo a la semana y que el primer coche salga al mercado en 2003. Con 1,001 caballos de potencia, 16 cilindros de inyección directa y cuatro turbocompresores, el vehículo podrá alcanzar una velocidad de hasta 406 kilómetros por hora.
La construcción del Veyron EB 16-4, que debe su nombre a un famoso piloto de Bugatti de la década de los años 30, se anunció el año pasado en el Salón del Automóvil de Fráncfort (Alemania). Volkswagen adquirió en 1998 los derechos de Bugatti, una marca mítica que estuvo en el mercado entre 1910 y 1939, cuando falleció el heredero del industrial al volante de uno de sus propios automóviles.