El 80% de las empresas recuperadas por los trabajadores, uno de los fenómenos más explosivos de la crisis argentina, están prácticamente en quiebra debido a la falta de inversión y a las deudas heredadas de sus dueños originales.
Así lo aseguró Pablo Heller, quien acaba de publicar el libro "Fábricas Ocupadas-Argentina 2000-2004", que analiza este fenómeno, que comenzó a multiplicarse tras la grave crisis que afectó al país a finales de 2001.
Miles de obreros argentinos optaron por esta opción ante la desesperación de quedarse sin empleo y comenzaron a gestionar ellos mismos la producción mediante la formación de cooperativas.
Según Heller, de las aproximadamente 170 empresas recuperadas, sólo unas 30 lograron "superar el nivel de subsistencia", ya que el resto está en una situación "de virtual quiebra". "Los trabajadores no cuentan con capital para trabajar", advirtió Heller.