El presidente de EE.UU., Barack Obama, y el primer ministro canadiense, Stephen Harper, acordaron durante una reunión en la Casa Blanca una serie de medidas para facilitar el comercio entre los dos países.
"Hemos acordado una serie de importantes pasos para aumentar el comercio, mejorar nuestra competitividad y crear empleos para ambos pueblos", declaró Obama en una breve rueda de prensa tras la reunión.
Entre otras cosas, los dos países buscarán armonizar las regulaciones para facilitar el comercio bilateral y adoptarán una postura "de perímetro" acerca de la seguridad fronteriza.
El anuncio se produce después de que las empresas canadienses se lamentaran de un endurecimiento de las medidas de seguridad en la frontera de EE.UU., que aumentaba la burocracia y complicaba el paso de bienes.