El déficit comercial de EE.UU. aumentó un 5,7% en julio pasado con respecto a junio, hasta los $62.200 millones, el registro más alto desde marzo de 2007 y mayor a lo esperado debido al precio récord del petróleo.
Los datos publicados ayer por el Departamento de Comercio revelan que la elevada factura de las importaciones petroleras contrarrestó el efecto positivo que, de otro modo, habría tenido el aumento en las exportaciones.
El sector exportador es una de las pocas notas brillantes en el actual lúgubre panorama económico estadounidense.