Una vez más los indígenas de la comarca Gnabe Bugle expresan sus inquietudes por la construcción de la hidroeléctrica Barro Blanco, al informar sobre una falla geológica en el muro que atenta con inundar las comunidades indígenas que habitan alrededor de la obra.
El Movimiento 10 de abril, encabezado por Ricardo Miranda, ha solicitado al Gobierno nacional en reiteradas ocasiones la cancelación definitiva de Barro Blanco y ahora denuncian que el muro del proyecto presenta una falla geológica porque fue construido en un lugar incorrecto.
La ministra de Ambiente, Mirei Endara, coincide con Miranda al señalar que en el momento en que empiece a funcionar la presa podría inundar algunas áreas comarcales.
Para evitar afectaciones, Endara expuso que es de “suprema urgencia” que se terminen los trabajos aprobados por el ministerio para darle estabilidad a ese muro, ya que las lluvias de invierno podrían causar daños ambientales.
“El que haya una falla geológica no quiere decir que ese proyecto no puede estar allí, necesita de ingeniería adecuada y es importante culminar los trabajos, de no hacerlo estamos incurriendo en una iresponsabilidad” destacó Endara.
Agregó que la obra consta de 5.6 hectáreas y que su estudio de impacto ambiental es deficiente ya que existe evidencia de que hubo petroglifos que no fueron identificados.
A pesar de esto, la corte suprema de justicia decidió que este estudio es el instrumento vigente para este proyecto.
Endara reiteró que el Gobierno culminará la obra debido a la crisis energética del país.
En ese sentido, Eduardo Vallarino, presidente de la Asociación Panameña de Energía Renovable, dijo “hay una crisis energética violenta; cada 12 años debemos doblar la capacidad de generación de Panamá mediante combustible fósil y energía renovable”.