El aeropuerto madrileño de Barajas estrenó su ampliación con algunos fallos que hicieron perder sus aviones a decenas de pasajeros y protestas por los ruidos, además de un simbólico recuerdo al primer vuelo entre Europa y Argentina de hace 60 años.
La ampliación del aeropuerto Barajas, en la que han sido invertidos unos 7, 440 millones de dólares para dotarlo de una nueva terminal, dos pistas, dos estacionamientos de aviones y 65 pasillos de entrada y salida a las aeronaves, fue inaugurada ayer por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
A las cinco y media de la madrugada hora local despegó de las nuevas pistas un avión Airbus 320 de Iberia con destino a Barcelona, convirtiéndose en el primer vuelo que utilizó las pistas de la nueva doble terminal de Barajas.
Decenas de viajeros, algunos de ellos hacia Argentina, Brasil, Estados Unidos y Venezuela, presentaron reclamaciones después de perder sus aviones a causa de los retrasos en las conexiones entre las terminales antiguas y la nueva y a fallos en el transporte de equipajes y facturación.
En su propuesta del año pasado, Bush recortó programas de educación, vivienda, alimentos para los pobres y transporte público, y parece que programas de este tipo son también los que sufrirán este año. Otra área que sufrirá recortes es la salud, así como la Agencia de Aeronáutica y del Espacio estadounidense (NASA).