La Cámara de Diputados aprobó la madrugada de ayer una reforma para tipificar como delito grave la falsificación de tarjetas bancarias y castigar hasta con nueve años de prisión a quienes cometan ese ilícito.
El año pasado ese delito provocó pérdidas por 700 millones de pesos (61.4 millones de dólares) a la banca y a tenedores de cuentas, según datos difundidos tras una maratoniana sesión de la Cámara.
La propuesta, aprobada por 395 de los 500 diputados, modifica artículos de leyes financieras y penales para proteger a 30 millones de mexicanos usuarios de tarjetas de crédito y débito contra los falsificadores de plásticos.
Además del castigo de cárcel los falsificadores serán sancionados con multas de 30 a 300 días de salario mínimo (alrededor de 4 dólares diarios).
En tribuna, el diputado Manuel López, del oficialista Partido Acción Nacional (PAN), dijo que el propósito de las reformas es que esta conducta se considere como delito grave sin excepción alguna.