Cientos de muertes de reses bovinas, miles de hectáreas de arroz y maíz y mucho más, han sido los nefastos resultados de la sequía en el sector denominado Arco Seco.
Y para completar la gota que derramó el vaso, registros oficiales del Instituto de Seguro Agropecuario (ISA), revelan una merma de agua en las regiones de Herrera, Los Santos y Coclé de un 50%, los que ocasionará la irreparable pérdida de miles de reses bovinas y cientos hectáreas de arroz.
La agricultura y la ganadería del Arco Seco, conformado por las provincias de Herrera, Los Santos y Coclé, están conformada por un alto componente de granos dividida entre los rubros arroz y maíz.
En las áreas de Natá y Aguadulce de la provincia de Coclé, la región de Tonosí en la provincia de Los Santos y el sur de Veraguas se siembra arroz.
La producción de la planta de arroz en general, consume entre 14 mil a 20 mil metros cúbicos de agua por hectárea, la cual deberá ser distribuida desde el momento que inicia la preparación del cultivo que se concentra sobre todo en los primeros 95 días de su desarrollo.
COMO MUESTRA UN BOTON
Solamente y según registros oficiales del ISA, en la provincia de Coclé las parcelas de arroz han registrado una merma de 50% por debajo de las 14 mil a 20 mil metros cúbicos del vital líquido necesarias para que una hectárea, por ejemplo de arroz sobreviva los 120 días que dura su periodo de gestación.
“El arroz es una planta semiacuática que crece en secano, es decir que recibe básicamente agua de lluvia, donde al momento de la formación de la espiga necesita una mayor cantidad del vital líquido y entonces madurar”, explica Danaik García, gerente de operaciones del Instituto de Seguro Agropecuario (ISA).
A partir de la etapa de maduración del grano, la cantidad de agua no es tan necesaria, donde para el inicio de la cosecha es “mejor que las depresiones bajen su nivel para evitar los problemas de pérdidas”.
García explicó que el Arco Seco, no ha sido provocado por el problema actual de déficit de lluvias, sino que los expertos en agrometeorología aseguran que lo que se está gestando un Niño de categoría débil.
En el 2000, en las provincias de Herrera, Los Santos y Coclé, fue un año donde hubo déficit de agua que también afectó a las producciones agrícolas que allí se desarrollan. Por ende, las reservas de agua en el suelo disminuyeron, lo que ha trastocado también en la irregularidad de las lluvias en estas regiones en el año en curso causando su carencia.
La región del Arco Seco que abarca desde Punta Chame hasta el sur de la Península de Azuero, donde en una periodo normal de lluvias, está previsto para el primero de mayo, con un suelo que debe alcanzar su plena capacidad de agua entre el diez de mayo al veinte de julio, debe culminar entre el primero al diez de diciembre normalmente.
Pero este año el comportamiento normal de las lluvias -según la experta del ISA-, sobrepasó el mes de mayo (fecha promedio de inicio de lluvias), donde no se presentaron precipitaciones normales.
Según informes oficiales de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (ETESA), para el mes de mayo tomando muestras en regiones como Divisa, Los Santos y Tonosí, se registraron cero milímetros de lluvias. Asimismo, ETESA detectó por ejemplo, que en Los Santos y Tonosí, el periodo donde mayor milímetros de lluvias se registró fue el 31 de mayo con ocho milímetros de promedio.
Paralelamente, y en el mismo periodo pero en Chiriquí, las parcelas de producción de arroz, promediaron en el mismo día, precipitaciones de 94 milímetros.
Sin embargo, el comportamiento de las lluvias en la producción de parcelas en Chiriquí, ha sido inconsistente pero superiores en comparación al Arco Seco, donde deja de llover siete días, después de una buena racha.
REGIONES ASEGURADAS
En vista de lo explicado, el ISA reajustó las fechas de inicio de producción y delimitación en las áreas productivas del Arco Seco, ya que parecía “poco responsable” alentar siembras que dependen plenamente de agua en regiones donde no llovería.
En este sentido, la gerente de operaciones del ISA, detalló que dentro del Arco Seco de Coclé, se delimitaron áreas asegurables para los distritos de Antón, Penonomé y La Pintada, que tienen microclimas donde se podía esperar algún milímetro de agua para mantener el cultivo de arroz en secano y dejando fuera las coberturas de seguro para Natá y Aguadulce.
De igual forma, se realizó para los distritos de Santiago, Atalaya y Río de Jesús en la provincia de Veraguas. Pero, se mantuvo con buenas posibilidades de cosecha al Sur de Soná y Arenas y Quebro.
Mientras que en Azuero, se aseguró las parcelas y hatos ganaderos en Tonosí; mientras que en las otras áreas se ajustaron las subscripciones de seguros de acuerdo a cambios en el inicio de calendarios de siembras.