La reducción de los flujos de capital a América Latina ha parado muchos proyectos de infraestructura, que es un área clave de cualquier economía, y varios expertos achacaron ayer el problema a errores por parte de los gobiernos de la región.
El nivel de la infraestructura “es una de las razones por las que la región no ha sido lo suficientemente competitiva y flexible durante la ralentización económica”, dijo Norman Anderson, presidente de CG/LA Infrastructure, una empresa del sector que organizó hoy una conferencia sobre el tema.
El debilitamiento de la economía mundial y los efectos de la crisis argentina, ha reducido la inversión extranjera directa a un tercio de lo que fue, hasta un nivel comparable al de hace 10 años, pese a los bajos tipos de interés en los países industrializados.