Por falta de "dinamismo" la economía panameña registró por tercer año consecutivo un debilitamiento, al sólo crecer 2. 5% en el Producto Interno Bruto (PIB), establece el balance preliminar de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
De acuerdo con el balance de la CEPAL, la contracción de la formación de capital tras la finalización de importantes obras de infraestructura y la desaceleración del consumo disminuyeron la demanda interna.
El desempleo ha mostrado una tendencia alcista, mientras que el salario mínimo registró un importante aumento del 10% en el mes de agosto.
Sin embargo, la demanda externa se reactivó en forma moderada, sobre todo por la reanimación de las ventas de la Zona Libre de Colón, que habían caído durante 1998 y 1999.
El alza en el precio internacional de los combustibles provocó un crecimiento de los precios al mayoreo, pero la inflación al consumidor causó menor impacto.
Indica que las líneas básicas de la política macroeconómica fueron el fortalecimiento de la posición financiera del sector público, la reducción del peso de la deuda externa y la moderación del elevado déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos.
En los primeros nueve meses del año 2000 las operaciones del sector público arrojaron un superávit equivalente al 0.9% del PIB, afianzando el cumplimiento de la meta establecida con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pese al déficit del gobierno central. Según la CEPAL, en ello incidió la reducción del gasto de capital, sobre todo del gobierno central, ya que las erogaciones corrientes mostraron un leve incremento.
Los ingresos del gobierno central crecieron 2.1% al aumentar los no tributarios, principalmente los aportes al fisco de empresa, ya que los ingresos tributarios disminuyeron 3.4% a causa de la reducción de los impuestos indirectos.
La deuda del sector público prácticamente no varió. El saldo de los pasivos externos se situó en 5,445 millones de dólares. Por otra parte, se realizaron importantes amortizaciones, entre otras una recompra de bonos Brady por 153.5 millones de dólares. En el caso de la deuda interna, las emisiones de Letras del Tesoro permitieron diversas amortizaciones.