La falta de una gestión coherente de los recursos genéticos de la pesca "se está convirtiendo en un serio problema", por lo que se necesitan medidas internacionales que garanticen su conservación para mejorar la seguridad alimentaria mundial, según la FAO.
Este es uno de los puntos de partida de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura (CRGAA) de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que se reúne desde ayer hasta el próximo día 15.
El rápido crecimiento de la acuicultura y la sobreexplotación de las pesquerías han creado una situación en la que el uso irresponsable de los recursos naturales "puede tener un impacto negativo a nivel medioambiental y social", según un documento del departamento de Pesca y Acuicultura de la FAO.
El éxito de una transición hacia una pesca y acuicultura "más responsables, sostenibles y productivas dependerá en gran medida de una gestión eficaz de los recursos genéticos", agrega el texto.
Sin embargo, la información genética no es fácil de obtener, por el momento no es muy utilizada en la gestión de la pesca y no se han desarrollado lo suficiente los mecanismos para conservar la diversidad genética. La diversidad genética es una ayuda para que las especies puedan adaptarse a la transformación de los hábitat marinos, debido al cambio climático y el desplazamiento de especies exóticas.