Economía

FAO critíca fracaso de Doha

Estados Unidos revisará programa de beneficios comerciales que concede a 13 países.


EL FRACASO de la Ronda de Doha, para la liberalización del comercio, se debió a que no supo responder a los problemas de los países en desarrollo y cuando se reanuden las negociaciones deberá hacerse con un "cambio de orientación.
Así lo afirmó, en un comunicado, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), para quien el fracaso se debe "sobre todo a "la lucha para obtener ventajas en los mercados agrícolas por parte de las grandes potencias, empresas y grupos de presión".
El enfoque adoptado en las negociaciones "fue equivocado desde el principio", ya que no tuvo suficientemente en cuenta los intereses de los países en desarrollo y se centró en "el libre comercio, más que en el comercio justo".
Aunque se esperaba que las negociaciones ofrecieran soluciones a las necesidades de los países pobres y los pequeños campesinos, "nunca se centraron en estas cuestiones", y como resultado sufrió un colapso, el pasado julio, por "falta de imparcialidad en su visión, su proceso y los resultados previstos".
Para la FAO, otro "factor decisivo" del fracaso fue que los países en desarrollo "tenían poco que ganar en un acuerdo centrado en las necesidades de los grandes países desarrollados".
Los objetivos de la Ronda de Doha eran "en gran parte irrelevantes para los países menos desarrollados, que no han visto ganancias en los pasados acuerdos de comercio agrícola promovidos por la OMC", aseguró la FAO.
Sin embargo, de esta situación se pueden aprender lecciones y cuando se reanuden los contactos, Doha "debería pasar a ser una auténtica Ronda del Desarrollo, planteada de una forma más amplia y participativa".
La FAO consideró que la Ronda de Doha deberá ocuparse de los subsidios domésticos y del acceso a los mercados de forma que no frenen el desarrollo.
Además, deberá abordar "de forma seria" las cuestiones relacionadas con la capacidad de suministro y las inversiones necesarias para que los países menos desarrollados se beneficien de las oportunidades de mercado que conlleva el comercio justo.
Luego del fracaso de las negociaciones el Gobierno de George Bush analiza si mantiene o cancela una serie de beneficios comerciales que concede desde hace décadas a 13 países en desarrollo, entre los que se encuentra la Argentina, Brasil y Venezuela.
Se trata de una revisión del Sistema Generalizado de Preferencias y, según argumentaron, no debe interpretarse de ninguna manera como una medida punitiva, indicaron voceros de EE.UU.
Esta revisión se produce luego del rotundo fracaso de la Ronda Doha, por la imposibilidad de acuerdos entre los miembros del llamado G-6 respecto a las subvenciones agrícolas y la falta de iniciativas concretas al respecto, en particular de EE.UU y la Unión Europea.
El programa fue lanzado en enero de 1976 y permite la importación libre de aranceles de más de 3400 productos. En 2002, Bush promulgó una ley que autorizó la continuación del programa hasta el 31 de diciembre de 2006. Como parte de la revisión, las autoridades estadounidenses se concentrarán principalmente en aquellos países cuyas exportaciones a EE.UU bajo este programa excedieron los $100 millones en 2005.
La decisión se conocerá el mes próximo. El gobierno de George W. Bush recibirá comentarios al respecto hasta el 5 de septiembre.
También tomarán en cuenta, con base a informes de la Organización Mundial de Comercio (OMC), si las exportaciones de esos países superaron el 0, 25% de las exportaciones de todo el mundo en 2005.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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