El banco central estadounidense debería optar por mantener sin cambios las tasas directrices en su reunión de mañana según analistas, pese a la mejora económica que esperan se confirme con una lluvia de nuevas cifras esta semana. El comité de política monetaria de la Reserva Federal (Fed, banco central) se reúne mañana para examinar el nivel de su tasa interbancaria de 24 horas, que fue reducida a 1.0% a fines de junio, su nivel más bajo desde 1958.
“Es poco probable que la Fed modifique su tasa de interés o su apreciación sobre la economía”, estimó Ethan Harris, del grupo financiero Lehman Brothers.
El mismo banco central se comprometió en varias oportunidades en sus reuniones anteriores a dejar sus tasas sin cambios “durante un periodo considerable”.
“Va a mantener sin cambios sus tasas y probablemente mantendrá su comunicado sin grandes modificaciones”, opinó Michael Swanson, del banco Wells Fargo, para quien el banco central podría como mucho “decir que la economía mejoró”.
La reunión del comité monetario tendrá lugar en una semana rica en indicadores, encabezados por el dato sobre el Producto Interno Bruto (PIB), que debería confirmar el jueves el espléndido crecimiento en el tercer trimestre, con un alza que podría llegar hasta 7% según algunos analistas.
Los economistas esperan también buenos índices sobre las ventas de viviendas (el lunes), de los pedidos de bienes duraderos y de la confianza de los consumidores (el martes), y de la actividad industrial en la región de Chicago (el viernes).
Estas cifras serán seguidas de cerca, sobre todo teniendo en cuenta que serán publicadas tras una semana muy tranquila en cuanto a indicadores, en la que los mercados sólo tuvieron que digerir las declaraciones del secretario del Tesoro John Snow el lunes pasado.
Snow no dudó en predecir, ante la recuperación de la economía estadounidense, un alza de las tasas en los próximos meses, en declaraciones que provocaron sorpresa, ya que las tasas de interés son el coto privado de la Fed.
Resulta que por su parte la Fed no parece adherir tanto a la hipótesis de la recuperación.
“Desde el punto de vista de la Fed, las agujas del reloj de la recuperación recién empezaron a correr, y no va a reaccionar a un trimestre de buenas cifras tras dos años y medio de resultados económicos muy débiles”, afirmó Harris.
“No se va a mostrar optimista antes de ver dos trimestres de crecimiento sólido y una mejoría significativa en el mercado laboral”, agregó.
En efecto, el desempleo sigue esperando la recuperación, aún si en setiembre se vieron señales alentadoras con la creación de 57,000 puestos de trabajo tras siete meses de recortes.
Además, “la Fed continúa percibiendo un leve riesgo de deflación a causa de la gran capacidad ociosa de la economía estadounidense”, lo que contribuirá a que sea prudente, dijo Sal Guatieri, del grupo BMO.