El máximo evento de exposición de libros en Panamá, la Feria del Libro que se desarrolla en Atlapa, no sólo reúne decenas de miles de visitantes, sino que requiere para su realización una inversión de entre $250 mil a $350 mil.
La Feria del Libro, que cumple este año su sexta versión, “es un evento exitoso que genera mucho, pero a la vez cuesta bastante, el sólo alquiler de Atlapa es $6 mil”, explicó Briseida Bloise, presidenta de la Cámara Panameña del Libro (CPL).
Esta organización es el gremio que impulsa la actividad y siendo una Ong (Organización no Gubernamental sin Fines de Lucro), recibe donaciones tanto de empresas como del Estado, amplió Renée Ávila, tesorero de este grupo, quien añadió que entre los patrocinadores también se obtiene la inversión para la feria.
De ahí en adelante, el reto principal para hacer la feria del libro se mueve, contó Bloise, en el convencer a las empresas editoriales a que apuesten su dinero a la actividad, la que según las empresas contactadas, tiene un retorno de inversión garantizado.
La apuesta financiera.“En la feria, las casas editoriales invierten $20 mil, facturan $60 mil, pero su ganancia podría ser de $6 mil, más allá de esto, lo que ganas es mucha exposición directamente, sobre el mercado que te interesa”, ilustró Bloise.
En el 2009, la feria cerró con un promedio de ganancias de $250 mil y se estima que participaron 65 mil personas. Este año se ha proyectado que participarán 75 mil personas, y los organizadores prevén que se superen los estimados de dineros generados previamente.
Precisamente por esto, a partir de este año, los miembros de la CPL, que es conformada mayormente por empresas locales e internacionales, ligadas a la producción y venta de libros, fijaron que la actividad se realizará anualmente, ya que antes se hacía cada dos años.
“Es muy duro que vienes de unos días en que realmente vendes mucho, y luego bajas el ritmo, es por esto, y viendo el interés de los lectores, que nos organizamos para que se hiciera anualmente”, explicó Gustavo Arobba, gerente de ventas de Distribuidora Lewis.
En esta empresa, la inversión sobre la feria es de $100 mil, esto, por el costo del inventario en libros, que es llevado al evento.
“Es una época de buena exposición, por eso tenemos 126 metros cuadrados para nosotros en 14 ‘stands’, y esperamos fácilmente una facturación de $150 mil”, explicó Arobba, que añadió que a la par que venden, planifican su participación del próximo año.
Otros de los que están moviendo sus inventarios en estos días de feria, que finalizan este domingo, es Susaeta Ediciones Panamá, que son mayoristas en libros, y que aprovechan el evento para darse a conocer más en el público.
“Traemos el impulso de todo el inventario que nos puede surtir la internacional Susaeta de España, que es dedicada a línea de libros para niños”, explicó Isabel Aparicio, gerente General de Susaeta en Panamá.
Susaeta tiene una apuesta mínima para estos días de feria de $35 mil invertidos en inventarios y demás, y cuyo principal objetivo dentro del evento es darle el servicio de surtir al cliente de libros de textos y de literatura infantil, que no pudiese conseguir en los almacenes.
Otros, en cambio, como Exedra Books, apuestan a la feria, como un evento de mercadeo intensivo, llevando autores nacionales y colecciones especiales, las que sólo en su primer día de exposición reunían una inversión de $10 mil.
“Esto es sólo una pequeña parte de todo lo que trajimos, con los días aumentamos”, destacó María Trinidad Quintero, de Exedra Books.