La Feria Internacional del Turismo de Berlín (ITB), la mayor del mundo del sector, se abrió ayer al visitante de a pie tras tres días consagrada a los profesionales de ese ámbito, en que logró un buen balance de actividad, pese a los tiempos de crisis.
Un incremento del 4% en cuanto a visitantes al recinto ferial, con un total de 10 mil 644 expositores de 187 países diferentes, y un notable aumento de negocios, según fuentes de la ITB, fue el balance de los tres primeros días del certamen.
Hasta el domingo se espera que pasen por la feria unos 170 mil visitantes, de los cuales 110 mil corresponderán a profesionales del sector.
El punto fuerte de la ITB fue Egipto, el país invitado de la presente edición, la número 46, en que asimismo se abordaron en debates y seminarios los aspectos más candentes del sector, como la crisis de la zona del euro, las revueltas árabes y el turismo sostenible.
Los organizadores habían anunciado una feria “política” y el acento estuvo puesto en la evolución del mercado turístico en Egipto.