Fiat SpA, con dos sociedades fallidas en China, volvió a fabricar autos en el mayor mercado automotor del mundo en tanto la automotriz italiana busca crecer en medio de una caída de la demanda europea.
El fabricante de automóviles comenzó a producir el sedán compacto Viaggio con su socio Guangzhou Automobile Group Co. en una nueva fábrica en Changsha, centro de China.
“China es valorada como un escenario mundial clave para Fiat-Chrysler Group”, dijo el máximo responsable ejecutivo Sergio Marchionne en un comunicado de prensa entregado en la inauguración de la planta. “Esperamos ofrecer un producto automotor de primer nivel y una muestra de la vida italiana a los consumidores chinos a través del lanzamiento del Viaggio”.
Fiat tiene que producir en China para evitar el impuesto a las importaciones del 25% en la segunda mayor economía del mundo y ser competitiva con otras marcas.
La nueva planta de China contrasta con Europa, donde la automotriz de Turín, Italia, reducirá las inversiones en 500 millones de euros ($626 millones) debido a que la confianza de los consumidores cayó al nivel más bajo en quince años el mes pasado en su mercado autóctono.
“Fiat no elegiría comenzar la producción en China tan tarde si tuviera otra opción”, señaló Han Weiqi, analista de CSC International Holdings Ltd. en Shanghái. “El reconocimiento de la marca Fiat en China está muy por detrás de líderes del mercado como Volkswagen, GM y Toyota, y la automotriz necesitará competir en calidad-precio”. Fiat apunta a aumentar las ventas anuales.