China iniciará la próxima semana una ronda de conversaciones con la Organización Mundial de Comercio (OMC)considerada crucial para las pretensiones de Beijing de ingresar a la agrupación, dijo ayer un portavoz de la OMC.
El equipo de trabajo de la OMC que negocia los términos del ingreso de Beijing iniciará una ronda de consultas informales el 13 de septiembre que tiene previsto culminar en una reunión formal que comenzaría alrededor del 28 ó 29 de septiembre, dijo un portavoz en Ginebra.
China está tratando de concluir un proceso de 14 años de ingresar a la organización de 137 miembros, pero algunos diplomáticos señalaron que da la impresión de que Beijing está tratando de mejorar los términos de parte de los acuerdos bilaterales para ingresar a la OMC que pactó con Estados Unidos y la Unión Europea.
"Es una reunión importante y esperamos que continúe acumulando impulso hacia el ingreso de China", dijo a Reuters un portavoz de la OMC.
Michael Moore, el ex primer ministro de Nueva Zelanda, ahora director general de la OMC, reiteró en Wellington el mes pasado que él espera que China ingrese en la organización este año.
China presentó en 1986 su solicitud de reingreso al organismo predecesor de la OMC, el Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT), del que se retiró después de la revolución comunista de 1949.
En mayo, China alcanzó acuerdos bilaterales de acceso a los mercados con la Unión Europea, a los que siguió el que pactó con Estados Unidos en octubre, superando así dos obstDaculos importantes en su camino para ingresar a la OMC.
Pero los enviados comerciales aún no han resuelto el espinoso tema del ingreso de Taiwan, el décimocuarto exportador del mundo.
El jefe de negociadores de China y viceministro de Comercio, Long Yongtu, dijo en julio al final de la última ronda que la posición de Beijing -- de que Taiwan ingrese a la OMC como un territorio aduanero chino -- es un "asunto de principios".
El Senado de Estados Unidos tiene previsto votar en septiembre un proyecto de ley que normalizaría permanentemente las relaciones comerciales con China, poniendo fin a las acostumbradas revisiones anuales para que los productos chinos obtengan los mismos bajos aranceles aplicados a las importaciones de casi todos los países.