Los trabajadores del puerto de Mejillones, en el norte de Chile, depusieron ayer un paro de 21 días al que después se sumaron empleados de otros terminales portuarios del país y que ha tenido un fuerte impacto en las exportaciones de frutas, de vino y de cobre.
El acuerdo para terminar con el paro en Mejillones se alcanzó a última hora del viernes con la mediación de la ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, y ahora los empleados de otros once puertos paralizados en el país deberán analizar si cesan también sus protestas.
La medida de fuerza se inició el 16 de marzo en Puerto Angamos, en Mejillones, donde los trabajadores reclamaban que su jornada de trabajo pagada incluyera la hora del almuerzo o que se les diera una compensación por no parar a comer a mediodía. El acuerdo alcanzado ahora contempla que la empresa pagará 3,600 pesos (7.6 dólares) a cada trabajador por no parar a comer, mientras se establece una mesa de negociación.