Mia Zhao dice que sus padres, parte de la generación que llegó a la mayoría de edad en la década de 1970, antes de que China implementara las reformas de mercado libre, nunca gastarían más de lo que tienen ahorrado. Zhao, en cambio, no tiene problema con las deudas si la ayudan a conseguir las cosas que quiere –como un BMW 530Li de $88,000-.
“La vida sería inimaginable sin crédito”, dijo la profesora de danza de 27 años de Pekín, que compró el auto en enero. “No veo por qué no gastar dinero futuro si puedo pagar las cuotas mensuales”.
La actitud despreocupada de Zhao hacia la toma de préstamos –en un país con la tasa de ahorro más alta del mundo- preanuncia un cambio generacional que podría poner en marcha una nueva ola de ventas de automóviles en China.
Compañías como los líderes del mercado General Motors Co. y Volkswagen AG y productores nacionales como Chery Automobile Co. han creado sus divisiones de financiación de automóviles.
Tienen posibilidades de éxito dado que solo el 10% de las compras de vehículos se financian con préstamos en China, porcentaje que, según China Minzu Securities Co., se triplicará en 2017 conforme los jóvenes del país compren su primer automóvil.
“Los próximos cinco años serán la edad de oro para el negocio de la financiación de autos en China”, señaló Cao He, analista de Minzu en Pekín.