En la sesión número 65 de la Organización de las Naciones Unidas, celebrada el 28 de septiembre, el presidente de la Panamá, Ricardo Martinelli, no fue el único que aprovechó para ventilar sus promesas cumplidas.
Y es que en Nueva York, aparte de darle promoción a los avances económicos del país -luego de obtener el grado de inversión- y la ejecución de los programas de impacto social, el titular del Ministerio de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, saco partido del viaje para discutir con el Fondo Monetario Internacional, la estructura de compra-venta de los corredores Norte y Sur.
Luego de aterrizar en suelo panameño, Vallarino calificó la reunión como fructífera, a pesar de que todavía no hay nada planteado en firme.
Al parecer, le sugirieron que la estructura de financiamiento sea similar a la que utiliza la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) para costear el proyecto de la ampliación.
Es decir, que en la medida que Empresa Nacional de Autopistas (ENA) tenga un esquema parecido al que se maneja en el Canal, con fondos auto liquidables, la compra de los corredores no tiene por qué afectar la deuda pública del país, destacó Vallarino.
El planteamiento supone una organización en la que ENA, en vez de ser una empresa que le quede al Estado, se convierta en una obra pública hereditaria.
Reiteró que la emisión en bonos por $970 millones de dólares que se hará a través del fideicomiso Norte Sur, no contará con el aval del Estado.
Para ello crearán la ENA, la cual estará encargada de administrar el movimiento bursátil de estos valores negociables.
Incluso están formulando el esquema para que sea económicamente autosuficiente, explicó el funcionario.
Lo que pudo adelantar, por el momento, es que el FMI está elaborando unas guías en las que le explica al MEF, la fórmula que pudieran emplear para contabilizar los ingresos y la deuda, tal como lo hace la ACP.
De todos modos, Vallarino retomará el tema con altos ejecutivos del FMI, en un viaje que próximamente emprenderá a Washington, en donde igualmente se reunirá con autoridades del Banco Mundial.
Para que una deuda no sea considerada del Estado, hay una serie de parámetros definidos por el FMI.
El actual director del departamento para el hemisferio occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, aparte de ser experto en el tema se encuentra asesorando a Vallarino.
En su momento, Eyzaguirre tuvo que negociar con el FMI cómo se iba a categorizar la deuda que adquirió la Corporación Nacional del Cobre del país sureño. Un asunto un tanto similar a lo que está ocurriendo en Panamá con la compra de los corredores.