El saldo de crédito de las empresas financieras y de seguros registró una caída de 47 millones de dólares de noviembre de 2006 a igual periodo de 2007.
Esto significa que las financieras están cobrando lo prestado, pero a su vez la cantidad de préstamos es menor.
Cifras de la Superintendencia de Bancos indican que a noviembre de 2006 el saldo de crédito de las empresas financieras y de seguros era de 905 millones de dólares, mientras que en noviembre del año pasado fue de 858 millones de dólares.
Una de las causas de esta situación es que el mercado predilecto de las financieras, los jubilados, han encontrado un refugio financiero en la banca privada, que les está prestando a tasas competitivas.
Actualmente los bancos cobran un intéres sobre el valor del préstamo de 7,15% a 8%, mientras que las financieras de 12% en adelante.
Gladys de Urriola, presidenta de la Asociación Nacional de Jubilados y Pensionados, manifestó que "algunos jubilados han preferido solicitar y refinanciar sus préstamos en los bancos, ya que con las financieras han tenido desalentadoras experiencias".
Esto, dijo, se debe a que estás empresas "mantienen intereses muy elevados y parece ser una deuda de nunca terminar".
Por su parte, Marta Cristina Lasso, asesora de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIFI), sostiene que los bancos no están afectando el mercado de las financieras.
Las financieras, aseguró, están aumentando su tamaño, a pesar de la competencia bancaria. Explicó que "lo que sucede es que está aumentando el tamaño del pastel crediticio, pero se mantiene la participación de los diferentes sectores".
Aclaró que "los saldos de las carteras crediticias pueden estar afectados por varias razones, ya que las mismas son el resultado de los préstamos nuevos, menos los cobros realizados, menos los préstamos descartados como incobrables".
Cifras oficiales revelan que de todos los préstamos concedidos por el sistema en 2007 se destacó el de consumo e hipotecas ($2,782.6 millones).