Economía

Fincas bananeras cerradas se entregarían al sindicato


Los racimos de banano no se salvaron en el 2001 de los golpes de la economía. El sector bananero cerrará este año con una disminución estimada de un 20% en sus exportaciones y las perspectivas para el otro año no son halagadoras.
Esta situación se empieza a reflejar en Chiriqui Land, empresa que ha informado que no se abrirán las fincas Zapote, Ceiba, Malagueto y Guayacán cerradas a medidos de este año por la falta de recursos. Ante esto, la empresa ve con optimismo la propuesta hecha por el sindicato de trabajadores, la cual consiste en entregarles las fincas cerradas.
El asesor legal de la transnacional Chiquita Land, Manuel Virgilio Aizpurúa, precisó que hasta donde entienden el Gobierno aparentemente ve con buenos ojos la propuesta de concederle estas fincas a los trabajadores.
Las negociaciones aún están en su etapa preliminar; sin embargo, como todas las partes parecen estar de acuerdo, podrían llegar a un entendimiento de forma rápida.
" Nosotros estamos atendiendo esa petición de los grupos sindicales positivamente, pero si este negocio sale, no se podrán abrir todas las fincas cerradas, y de abrirse todas el volumen completo de producción no saldría del país", aclaró el ejecutivo.
Aizpurúa manifestó que si se suman las plantaciones en el Pacífico y el Atlántico el año pasado se exportaron 29 millones 200 mil cajas, mientras que este año estarán por el orden de los 24 millones de caja. Esta merma, según Aizpurúa, se observa mayormente en el Pacífico que ha bajado su nivel de exportación en un 32%.
De los 24 millones de caja, 15 millones serán exportados por el Atlántico y sólo 9 millones provienen de las fincas en el Pacífico.
En el Pacífico, en la provincia de Chiriquí, específicamente en las fincas de Barú y Alanje, la producción se ha visto alterada por tres factores: falta de productividad, huelgas y problemas climáticos.
La combinación de estos elementos provocó el cierre de fincas y a corto plazo no habrá una producción adecuada para subir la exportación.
Además el precio de la caja ha bajado, lo que quiere decir, que se vende menos como anteriormente reflejan los números y se vende a menor precio.
Aizpurúa explicó que por ejemplo en un muelle del sector Atlántico, se vende la caja entre $ 4.85 y $5.15, dependiendo de la época del año. Esto significa que el precio ha bajado de 15 a 20 centavos que son considerables si se multiplica por 24 millones de caja.
Sin embargo, considera que el peor daño que se le hace al sector es la negativa en la modernización del sistema de producción.
Pero al respecto, Aizpurúa reconoce que se han logrado cambios que pueden revertir de forma positiva en el sector. Se ha llegado a un acuerdo con el sindicato para cambiar algunos pasos en la cadena de producción para que sean ser más productivos y ofrecer al mercado un producto de mejor calidad.
Adelantó que ya han empezado la fase de entrenamiento con el personal para incorporar un sistema de desflore de la fruta y el acolchonamiento de los racimos para no golpearla, porque sin estos mecanismos actualmente se pierde el 20% de la fruta.
Además se perdieron clientes que no querían el producto por ser de mala calidad, además ni siquiera podían exportar la fruta en cajas con el sello de Chiquita porque el producto no llenaba las características que exige la empresa, pero se espera que con estos cambios iniciales por lo menos se recupere la cartera de clientes que tenían anteriormente.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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