La empresa japonesa Firestone, subsidiaria de la Corporación Bridgestone, inauguró ayer su primera planta en Costa Rica, donde se fabricarán resortes de aire para aplicaciones de vehículos y de industrias.
Para la construcción de la nueva planta, Firestone ha invertido ocho millones de dólares en instalaciones y maquinaria, pero se espera que el costo final supere los 14 millones de dólares cuando esté totalmente equipada, indicó un comunicado de la empresa.
La planta, que tiene un área de 11.500 metros cuadrados, está situada en Turrialba, una localidad rural ubicada unos 70 kilómetros al este de San José, y se espera que para finales de año ofrezca trabajo a unas 130 personas.
Por el momento, la planta cuenta con 26 empleados y ya está trabajando en el primer lote de productos que será exportado, así como la transferencia de la tecnología desde otras plantas de la corporación.
Sin embargo, el gerente de la planta, lvaro Murillo, expresó que la idea es que la planta vaya creciendo gradualmente y consiga producir 150 piezas todas ellas relacionadas con resortes de aire.