El presidente ruso, Vladímir Putin, firmó ayer un decreto que obliga a las compañías estratégicas nacionales a coordinar sus acciones con el Gobierno en caso de conflicto con otro país, como es el caso del consorcio Gazprom con la Unión Europea (UE).
El decreto, que aparece poco después de que la Comisión Europea (CE) abriera una investigación por las actividades de Gazprom, contiene medidas para proteger los intereses de Rusia en las actividades económicas exteriores de sus compañías, según informó el Kremlin.
“En caso de reclamaciones por parte de los órganos de países extranjeros, organizaciones internacionales, unión de países (...)”, las compañías estratégicas rusas solo podrán adoptar acciones al respecto con el beneplácito previo del Gobierno, apunta.
En concreto, se refiere a la entrega de información sobre las actividades de la empresa en cuestión, a petición expresa de un país u organización extranjera, lo que incluye a los organismos reguladores y de control, según informan las agencias locales.