Las constructoras de viviendas de Brasil están recurriendo a las firmas de capital riesgo para financiarse en momentos en que los bancos retacean los préstamos después que el rebasamiento de los costos previstos se sumara a un aumento en la carga de deuda.
Equity International del multimillonario Sam Zell, Paladin Realty Partners LLC y Prosperitas están ofreciendo cubrir un bache de financiamiento en tanto la presidenta de Brasil Dilma Rousseff trata de cumplir su promesa de construir 2 millones de viviendas nuevas para 2014.
El porcentaje de los depósitos bancarios que se utiliza para financiar la construcción de viviendas se redujo 17% interanual en el primer trimestre a 6000 millones de reales ($3100 millones) en tanto los préstamos para compra de vivienda aumentaron 32% a 11,600 millones, según Abecip, la asociación de prestamistas hipotecarios de Brasil.
“Esa brecha es muy redituable y es prácticamente ilimitada en cuanto a oportunidades posibles”, señaló Gary Garrabrant, máximo responsable ejecutivo de Equity International y cofundador de la firma con Zell.
Los bancos están restringiendo el crédito a las constructoras luego de que el aumento del costo de la mano de obra redujera los márgenes y provocara costosas demoras, según Guilherme Rocha, analista de Credit Suisse Group AG, aun cuando el banco central de Brasil rebajó las tasas de interés a un nivel casi récord para impulsar el crecimiento económico.
Los inversionistas se ven tentados de otorgar préstamos directamente para los proyectos de construcción dado que los retornos llegan hasta el 23%, casi tres veces el rendimiento del 8% de la deuda mundial de alto rendimiento o calificada como basura.
“A los bancos brasileños no les gusta prestar”, dijo Garrabrant, que trabaja en Chicago.
Esa cautela, en medio de un auge inmobiliario, contrasta con la política de los bancos estadounidenses y europeos, que contribuyeron a inflar los mercados de propiedades antes de la crisis financiera de 2008 y crea oportunidades para inversionistas extranjeros.
“Si los bancos brasileños fueran más agresivos, no habría oportunidades de inversión para los prestamistas internacionales”.
Situación de constructoras
- La constructora Gafisa S.A. ha visto aumentar sus costos definanciamiento luego de que se cancelaron proyectos y se redujeron los márgenes.
- La compañía, con sede central en São Paulo, debió incrementar el diferencial de rendimiento sobre la deuda de tasa flotante denominada en reales con vencimiento en 2018.