Después de que las principales empresas de correduría de acciones de Wad Estrés acordaron la semana pasada de llegar a un acuerdo para evitar acusaciones de que habían emitido investigaciones de mercado parcializadas, sus propias acciones se convirtieron repentinamente en inversiones de alto riesgo.
Algunos analistas indicaron que a los inversionistas les preocupaba que las casas de bolsa entre ellas Merrill Lynch y Goldman Sachis, podrían enfrentar una enorme cantidad de demandas de inversionistas, que les obligarían a cambiar la manera como operan sus negocios y esto podría afectar sus ganancias.
Si los inversionistas adoptan una acción masiva, tendrá un impacto muy negativo en los precios de las acciones"" de las firmas de corretaje, señaló Martin D. Weiss, presidente de la firma Weiss Ratings Inc., una empresa de Palm Beach Gardens, Florida, que se encarga de evaluar la capacidad de crédito de las empresas.
Weiss Ratings ya había reducido la clasificación de algunas de las firmas de corretaje al tomar en cuenta sus cargas legales potenciales. El acuerdo alcanzado por la industria, que les llevará a pagar 1,400 millones de dólares significó uno de los castigos más severos aplicados por los reguladores de los mercados bursátiles, y también dio pruebas públicas de cómo estas firmas de corretaje engañaron o se aprovecharon de sus inversionistas durante el mercado en auge de la década de los noventa.
Los abogados revisan en las pruebas que demostraban cómo algunos analistas impulsaron algunas acciones o emitieron informes demasiado optimistas de empresas para que los brazos de banca de inversión de las empresas pudieran alcanzar acuerdos lucrativos con esas empresas.
El acuerdo y las pruebas exhibidas por los reguladores también demuestra que algunas de las empresas prometieron acciones de ofertas iniciales públicas a empresas que acordaban darles más negocios a cambio.