El fiscal general de Nueva York, Eliot Spitzer, demandó ayer a Brown & Williamson, fabricante de los cigarrillos Kool, por una campaña de publicidad que según la autoridad judicial tiene como objetivo el mercado de los niños y jóvenes.
Spitzer dijo que la campaña "Kool MIXX 2004" de Brown & Williamson se dirige explícitamente a los jóvenes con su foco puesto en la música y la cultura hip-hop.
Indicó que la campaña viola un acuerdo marco del año 1998 entre estados norteamericanos y la industria del tabaco, que puso fin a demandas por los costos de tratamiento de enfermedades relacionadas con el consumo de cigarrillos.