La agencia de calificación Fitch decidió mantener la nota crediticia de Portugal en "BBB-", aunque el país seguirá en vigilancia para un posible recorte en función del cumplimiento de sus programas de ajuste financiero.
La decisión de Fitch sigue a un anuncio en el mismo sentido de la agencia Standard & Poors, que el martes decidió no rebajar la nota del Estado luso, y mantenerla también en "BBB-" con perspectivas negativas, por la determinación que ve en Lisboa para aplicar las políticas económicas.