Fitch Ratings le bajó la calificación nacional de largo plazo al Banco Panameño de la Vivienda, S.A. y Subsidiarias (Banvivienda) en 2 niveles y la ubicó en perspectiva negativa.
La calificación de Banvivienda quedó en ‘BB- (pan)’, cuando antes era ‘BB+(pan)’.
La disminución en la calificación de largo plazo refleja fundamentalmente el fuerte deterioro de la calidad de la cartera de créditos y la menor capacidad del banco para generar utilidades que le posibiliten mantener niveles de capital que se correspondan con el riesgo asumido.
Esto se dio a pesar de que la entidad traspasó $33 millones de activos dudosos a la holding del grupo.