La agencia de calificación Fitch volvió a bajar ayer, por segunda vez en una semana, la nota de solvencia del Estado portugués, que colocó tres escalones más abajo, en "BBB-", por la posibilidad de que el país precise ayuda a corto plazo.
También la agencia Standard and Poors recortó el martes la calificación de la deuda soberana portuguesa hasta "BBB-".