Florida, uno de los estados más afectados económicamente por los atentados del 11 de septiembre, adoptó ayer un "paquete" de medidas para reactivar su economía, anunció el gobernador republicano, Jeb Bush.
"Por primera vez desde principios de los 90 (Guerra del Golfo) estamos en tiempos de guerra, que han afectado duramente a nuestra economía", explicó el gobernador, hermano del presidente estadounidense George W. Bush, durante un rueda de prensa en Tallahassee, capital del estado. Entre las medidas figura acelerar proyectos públicos de construcción y renovación -especialmente de escuelas y en el sector de transporte-, que permitirán la creación de más de 30,000 puestos de trabajo.
Una suma de 20 millones de dólares será consagrada a proyectos de promoción del turismo en el estado, uno de los sectores más afectados tras los acontecimientos del 11 de septiembre. El propio Jeb Bush grabó recientemente "spots" estimulando a los floridanos a visitar "primero" su estado. El número de visitantes a Florida --más de 70 millones en 2000- se ha reducido en un 60% desde los atentados, según fuentes del sector.
Visit Florida, organismo oficial encargado del turismo en el estado, calcula que las arcas públicas estatales dejarán de recaudar hasta fin de año 183 millones de dólares, por concepto de impuestos relacionados con el turismo. También se establecerá un procedimiento "fast track" (vía rápida) para autorizar proyectos de inversión.
Jeb Bush convocó el jueves a las dos cámaras del legislativo estatal a una sesión especial, del 22 de octubre al 1 de noviembre, con el "único" objetivo remodelar el presupuesto fiscal del estado." Será necesario reducir las asignaciones (presupuestarias) para compensar al retroceso en los ingresos" públicos tras los ataques del 11 de septiembre, indicó Bush en su convocatoria.