La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, advirtió ayer que "la recuperación es demasiado lenta, demasiado frágil y que aumentan los riesgos sobre su durabilidad".
En un discurso en Fráncfort, Lagarde matizó que la "buena noticia es que continúa la recuperación, tenemos crecimiento, no estamos en crisis".

"Hemos progresado mucho desde la gran crisis financiera, pero como el crecimiento ha sido demasiado bajo durante demasiado tiempo, mucha gente simplemente no lo nota", añadió Lagarde al presentar en Fráncfort los principales asuntos que discutirán los líderes políticos en la próxima reunión de primavera del FMI en Washington.
En el acto, organizado por el Center for Financial Studies de la Universidad Goethe, también participa el presidente del Bundesbank (banco central de Alemania), Jens Weidmann.
"Podemos hacerlo mejor, debemos hacerlo mejor, pero para ello se debe continuar con las políticas y la combinación de políticas debe ser más potente", apostilló Lagarde.
"Estamos en alerta, no en alarma. Se ha producido una pérdida de velocidad del crecimiento. De cualquier forma, si los políticos pueden afrontar los retos y actuar de forma conjunta, los efectos positivos y la confianza global -y la economía global- serán sustanciales", según la directora gerente del FMI.
Lagarde ha recordado que las perspectivas globales se han debilitado más en los últimos seis meses por la ralentización de China, la caída de los precios de las materias primas y las perspectivas de restricción financiera para muchos países.
Las economías emergentes lideraron la recuperación y se esperaba que las avanzadas recogerían el testigo, pero esto no se ha producido, de hecho, en muchos casos, la recuperación es más moderada de lo anticipado.
En Estados Unidos, el crecimiento es plano en parte debido a la fortaleza del dólar, según el organismo.
Aporte de las medidas monetarias del Banco Central Europeo (BCE)
China crece menos, la recesión en Brasil y Rusia es mayor de lo esperado y la situación es similar en Oriente Medio, que sufre los efectos de la caída el precio del petróleo. La situación de India es mejor, "con fuerte crecimiento y aumento de los ingresos reales", según Lagarde.
Consideró que las medidas de expansión monetaria del Banco Central Europeo (BCE) han contribuido a mejorar la confianza económica.
Pero advirtió del peligro de ser complacientes y de no tomar una acción decisiva para afrontar los problemas y riesgos que persisten. Lagarde hizo hincapié en que cada país necesita "diferentes acciones".
Crecimiento
3.4% estima el FMI que crecerá la economía mundial. Los principales riesgos se relacionan con la desaceleración de China, un dólar más fuerte, las tensiones geopolíticas y la aversión mundial al riesgo.