El Consejo Ejecutivo del FMI señaló ayer la inflación como el principal problema al que se enfrenta la economía de Panamá y aconsejó a su Gobierno recortar el gasto para obtener un superávit fiscal mayor que lo previsto.
Pese al "desafío" de la inflación, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que Panamá crezca en torno un ocho por ciento este año y el siguiente, una cifra muy elevada, pero menor que el extraordinario 11,2% que logró en 2007.
El organismo divulgó ayer su análisis de la economía de Panamá, aunque con un mes de retraso. El FMI no puede publicar este tipo de declaraciones hasta recibir el visto bueno del país en cuestión. En el documento, su Consejo Ejecutivo, que representa a los 185 países miembros del organismo, alertó del "incremento drástico de la inflación", que en mayo casi alcanzó el nueve por ciento, frente al 1,5% de media de los pasados 20 años.
El FMI lo atribuyó al aumento de los precios del petróleo y los alimentos a nivel mundial y al "sobrecalentamiento evidente de la economía".
El organismo recomendó más ahorro, de forma que el superávit fiscal sea mayor que lo anticipado. Según sus cálculos, ese superávit caerá este año por debajo del uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), después de haber sumado el 3,5% del PIB el año pasado.
El Consejo Ejecutivo acogió positivamente las medidas para aminorar el impacto del alza de precios sobre los pobres, pero opinó que el Gobierno podría ampliar ese plan y sugirió específicamente una extensión de los subsidios para la compra de viviendas. También aprobó la bajada de los aranceles sobre los alimentos y recomendó mejorar el acceso a préstamos y seguros para los agricultores, así como dar más asistencia técnica para expandir la producción nacional.