América Latina debe continuar con reformas "más populares y menos populistas" para recuperar la ruta del crecimiento económico, advirtió ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El director del departamento de Investigación del FMI, Raghuram Rajan, señaló que las perspectivas de recuperación de la región después de tres años de bajo crecimiento "son buenas" y se basan en la reactivación de la economía mundial.
"Hay indicios de recuperación" para el próximo año, afirmó al concluir ayer el octavo congreso de la Asociación Económica de Latinoamérica y El Caribe (Lacea).
No obstante, precisó que "América Latina está en un punto de cruce" en que "el clima político y económico de la región no es de gran esperanza, sino de reto".
Consultado sobre la evolución de las economías más grandes de la región (Brasil, Argentina y México), expresó que México debe seguir la ruta de reformas que emprendió y "hacer más".
De Brasil dijo que "ha tenido momentos difíciles, pero las expectativas para el año venidero son mejores".
Igual opinión tuvo para Argentina, que en septiembre pasado llegó a un acuerdo con el FMI por tres años que le permite refinanciar hasta 2006 deudas con todos los organismos multilaterales de crédito por un valor de 21,610 millones de dólares, de los cuales 12,500 corresponden al FMI.
Para alcanzar este acuerdo, Argentina se comprometió a subir los impuestos si baja la recaudación, congelar el gasto para el año próximo y lograr un acuerdo con sus acreedores privados.
Raghuram Rajan indicó que el Fondo está atento "a ver qué sucede" en ese país y expresó su deseo de que logren pronto un acuerdo con estos acreedores.
El Banco Interamericano del Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM), además de la Comisión Económica Para América Latina y El Caribe (Cepal) y la ONU, coincidieron en un optimismo moderado en sus perspectivas económicas para América Latina y El Caribe el próximo año.
Todos sus pronósticos apuntaron a que la región crecerá entre un 2.5 y un 4% en 2004, bastante mejor que el de este año, que se prevé que estará entre el 1 y el 1.5%.
Los economistas jefes de estos organismos para la región coincidieron en que la reactivación mundial, y el consiguiente aumento del comercio que traerá, además de la recuperación de los flujos de inversión, unidos a los bajos tipos de interés, beneficiará a Latinoamérica.
Sin embargo, aunque las perspectivas económicas para la región son optimistas, advirtieron que las preocupaciones para el próximo año irán por el lado político y pusieron como ejemplo la tensión social en Venezuela y Bolivia.
Raghuram Rajan insistió en que "los principales retos de América Latina son continuar con el proceso de crecimiento, tomar en cuenta que hay competencia en el resto del mundo" y enfrentar mejor estos desafíos "con reformas".
Entre éstas mencionó la necesidad de una modificación al sistema bancario que "debe jugar un papel más efectivo y justo" a través de un mayor acceso a los préstamos.
Hizo hincapié en que también se debe avanzar en políticas redistributivas del ingreso, la lucha contra la corrupción y medidas que se "enfoquen en los más pobres".
Sin embargo, recalcó que aunque estas recomendaciones están fuera de la órbita estrictamente financiera del Fondo, no significa que vaya a haber cambios en el FMI.
"El enfoque de la pobreza es más el rol del Banco Mundial. Sí lo tomamos en cuenta en nuestras políticas, pero no hay un enfoque primario, el nuestro es más bien la estabilidad financiera de los países", afirmó.
"No creo que vamos a cambiar en 180 grados y empecemos a enfocarnos en la pobreza porque no es nuestra misión. Pero sí es algo que definitivamente será parte de los programas para asegurar la consistencia con lo que estamos haciendo en otras áreas", concluyó.