El FMI reaccionó ayer con cautela a la petición de varios países latinoamericanos de que flexibilice la forma en que contabiliza los proyectos de infraestructura en las cuentas fiscales, y dijo que le preocupaba que esas inversiones supusieran un aumento de la deuda.
"Las inversiones crean, desde luego, en la mayoría de estos casos (inversión en infraestructura), deuda, y la deuda precisa ser financiada", dijo Thomas Dawson, el portavoz del Fondo Monetario Internacional, en una conferencia de prensa regular.
Al mismo tiempo, un grupo que representa a grandes instituciones financieras privadas, el Instituto para las Finanzas Internacionales, se pronunció "escéptico" ante la solicitud, presentada por Brasil y Argentina y secundada por 9 países de la región en la última reunión anual del BID.