El presidente argentino Eduardo Duhalde justificó ayer la negativa del FMI a firmar un acuerdo con el país en que "está claro que el modelo económico productivo que llevamos adelante no coincide con el gusto del Fondo". "Algún día vamos a acordar, pero está claro que el modelo económico productivo que llevamos adelante no coincide con el gusto del Fondo", comentó Duhalde en rueda de prensa en la Casa de Gobierno. El jefe de Estado indicó que "el Fondo pasa, pero la Argentina queda", en referencia a las prolongadas negociaciones de más de 11 meses que lleva la nación sudamericana con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Una misión de funcionarios de la entidad multilateral está examinando la economía doméstica, pero sin facultades para restablecer las conversaciones, estancadas nuevamente desde hace un mes. Duhalde dijo que "vamos a acordar con el Fondo porque no podemos quedar afuera de la comunidad internacional".
Argentina está entrando en una moratoria total de su deuda, al no poder cumplir los vencimientos que se están produciendo desde noviembre con el FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El país debe afrontar pagos por unos 10,000 millones de dólares hasta mayo próximo, cuando Duhalde deberá entregar el poder al mandatario electo en el comicio del 27 de abril.
Decidió no tocar las reservas del Banco Central para pagar deuda multilateral, debido a que si así lo hiciera, en mayo próximo tendría que entregar vacías al nuevo presidente las arcas de la autoridad monetaria, en las que atesora poco menos de 10,000 millones de billetes estadounidenses.
El Gobierno peronista impulsó una devaluación, que acumula un 70% en el año, lo que provocó una brutal caída de importaciones y estimuló sólo parcialmente las exportaciones, aunque los indicadores industriales mejoran tibiamente, casi sin haber recibido ayuda externa en todo el año.
FMI en desacuerdo con modelo productivo argentino
Una misión de funcionarios de la entidad multilateral está examinando la economía doméstica.