El Fondo Monetario Internacional (FMI) lanzó otro salvavidas de 15.000 millones de dólares a Brasil, con el objetivo de dar confianza al mercado financiero y permitirle encarar el año electoral con más tranquilidad. Desde septiembre próximo hasta diciembre de 2002, el FMI pondrá a disposición de Brasil 15.000 millones de dólares, incluidos los 1.200 millones que quedan del actual acuerdo firmado en noviembre de 1998 y que expira en diciembre.
El 25% de los recursos procederán de la línea "stand by", es decir, el país podrá disponer de ellos cuando lo crea necesario, y el 75% restante, de la modalidad "Supplementary/Reserve Facility" -que podrá retirar en el caso de que tenga dificultades para equilibrar balanza de pagos-. Según el ministerio de Hacienda brasileño, esta nueva línea de créditos es adicional a los 3.800 millones que constituyen en este momento los recursos desembolsados para Brasil y no devueltos.
Aunque la nueva ayuda será sometida a votación del Consejo de Administración del Fondo a mediados de septiembre, una primera entrega de 4.600 millones está prevista para ese mes.No obstante, los detalles del acuerdo, anunciado en la noche del viernes después del cierre de los mercados, se conocerán en la próxima semana.
Para la mayoría de los analistas consultados por la prensa local, este acuerdo es "inteligente y preventivo". "La lectura de que la institución castigó a Argentina y premió a Brasil es perfectamente legítima", dice el ex presidente del Banco Central Gustavo Franco al diario O Estado de S.Paulo, pero advierte de que lo mejor hubiera sido un blindaje común, ya que si finalmente Argentina quiebra, los 15.000 millones de dólares serán insufientes para Brasil.