El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Koehler, pidió a la comunidad financiera internacional su apoyo a la política económica de Uruguay en una carta hecha pública ayer.
La carta, que tiene fecha del 10 de abril, indica que el programa uruguayo para este año contiene reformas estructurales y ajustes macroeconómicos que “sientan las bases para una recuperación sostenida del crecimiento”.
Sin embargo, matiza que el éxito del programa “dependerá de la participación de los acreedores privados de Uruguay”.
El presidente de Uruguay, Jorge Batlle, retornó hoy a Washington desde Chicago para una visita durante la cual se reunirá con el presidente estadounidense, George W. Bush, y diplomáticos y otros funcionarios del gobierno de Estados Unidos.
En su carta, Koehler recuerda que el Gobierno uruguayo ha anunciado una oferta de reprogramar su deuda que pretende aportar el suficiente flujo de capital para eliminar las necesidades de financiación que queden pendientes para los próximos años, así como alcanzar un perfil sostenible de deuda.
En esta operación el Gobierno espera reprogramar unos 3,000 millones de dólares, de los 5,600 millones que vencen en los próximos cinco años, con plazos hasta el 2012.
“Alcanzar estos objetivos es una condición para el éxito de la próxima revisión (la tercera) de nuestro acuerdo de contingencia con Uruguay”, explica Koehler, antes de insistir en que “un intercambio de deuda con éxito necesita de una amplia participación para permitir que el programa salga adelante”.