El director gerente del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo de Rato, dijo que los bancos centrales de Europa y Japón no deben elevar las tasas de interés hasta que la inflación se dispare.
Tanto los estrategas del Banco Central Europeo como los del Banco de Japón han señalado que se están preparando para subir los costos de los créditos a fin de impedir que los más altos precios del petróleo desencadenen una mayor inflación.
Los bancos centrales de la segunda y tercera mayores economías del mundo elevaron por última vez sus tasas en el 2000.
"Como no vemos un alza de la inflación básica y aún asistimos a una modesta recuperación en la zona del euro, creemos que las condiciones monetarias son apropiadas allí"", dijo Rato en una entrevista en París.
"La política del Banco de Japón es apropiada hasta que se erradique la deflación"". Los inversionistas esperan que el BCE eleve las tasas de las doce naciones que comparten el euro ya en diciembre, y su contraparte japonesa para septiembre, según sugieren las negociaciones con futuros.
El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, dijo que los estrategas están listos para aumentar la tasa de referencia, que está en 2 por ciento, para contener la inflación.
Rato dijo que el FMI debía aún ver una aceleración de la llamada inflación básica, que excluye la energía y los alimentos.
En septiembre, la inflación básica bajó a 1.3%, un mínimo de cuatro años. "Ha habido cierto aumento de la inflación general relacionado con los precios del petróleo, pero la inflación subyacente siguió siendo moderada"", dijo.
Los costos del crudo han trepado 41% este año, alcanzando un precio sin precedente de 70.85 dólares el barril el 30 de agosto.
El Banco Central de Japón dijo el 31 de octubre que un periodo de deflación que duró siete años terminará en el año que se cumpla en marzo, aumentando las probabilidades de que su junta suba las tasas de interés desde casi cero.
Igualmente, Rató solicitó una mayor flexibilidad del mercado laboral para crear más empleo y, con ello, afrontar los problemas de cohesión social en Europa.
"La cohesión social ya está bajo presión en muchos países europeos y los síntomas incluyen una creciente hostilidad hacia una mayor integración europea y hacia la globalización".
A juicio del número uno del FMI y ex ministro español, "parte de la solución para aliviar las preocupaciones sociales en Europa es que haya más empleo en las naciones europeas.