El Fondo Monetario Internacional (FMI) aconsejó ayer a los gobiernos que comuniquen claramente a los mercados cuándo comenzarán la retirada del apoyo extraordinario que han dado al sistema financiero y cómo se llevará a cabo ese proceso.
Aunque el entramado financiero mundial aún no funciona plenamente, el FMI quiere que los países se pongan ya a elaborar sus planes para terminar las intervenciones públicas más profundas desde la Gran Depresión, según las denominó el propio organismo.
Su principal recomendación, contenida en el Informe de Estabilidad Financiera Mundial divulgado hoy parcialmente, es que los gobiernos sean lo más transparentes posible para no asustar a los mercados.
“La comunicación clara sobre el desmantelamiento (de las medidas) -no limitada a cuándo comenzará, sino referida también a cómo está pensado el proceso en su totalidad- es importante para conservar la estabilidad del mercado y manejar las expectativas”, agrega el informe.
El FMI trasmitirá ese mensaje a los jefes de Estado y de Gobierno del G-20, que se reunirán el 24 y el 25 de septiembre en Pittsburgh (EE.UU.), una cumbre para la que el organismo ha preparado gran parte del análisis técnico.