El FMI redujo ayer en siete décimas la previsión de crecimiento para España en 2008, que queda en el 2,7%, y alertó de que la desaceleración inmobiliaria podría agudizarse y llevar a una caída en los precios de la vivienda.
La reciente turbulencia financiera, que ha reducido el crédito a nivel mundial, golpeará fuerte a España, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), que opina que los bancos tendrán más dificultades para atraer fondos externos a fin de financiar el mercado inmobiliario.
Por ello, endurecerán aún más las condiciones de crédito, lo que enfriará la inversión residencial y el consumo, según explicó Charles Collyns, subdirector del departamento de análisis del organismo, tras una rueda de prensa en la sede del Fondo.